LA VICTORIA DE LAS CIGARRERAS, EN BESAMANOS CON SU MANTO MÁS RECIENTE


La Hermandad de las Cigarreras celebró el pasado domingo el besamanos a María Santísima de la Victoria, que se presentó a los devotos vestida con el manto de camarín más reciente, el que bordó en oro sobre terciopelo burdeos Jesús Rosado en 2015, con un diseño de Rafael de Rueda inspirado en los bordados del personalísimo paso de palio de esta cofradía del Jueves Santo.
Elevada sobre su peana procesional, de Cristóbal Ortega (1895) y colocada en el presbiterio de la Capilla de la Fábrica de Tabacos, la Virgen de la Victoria llevaba también la saya de terciopelo azul bordado en oro y sedas por el Taller Santa Bárbara en 1995, la corona de salida, de Manuel Seco (1968), un puñal, un broche y la Medalla de la Ciudad, otorgada a la hermandad por el Ayuntamiento con motivo de su 450 aniversario fundacional. Asimismo, a sus pies tenía la media luna de plata donada en 2013 por el Grupo Joven por el mismo aniversario.
La dolorosa tenía un pañuelo de encaje dorado en la mano derecha, mientras que en la izquierda, que era la que daba a besar, llevada un rosario. Estaba flanqueada por dos de los ángeles de Pedro Roldán que formaron parte del desaparecido paso del Cristo de la Púrpura y que sostenían ramos de azucenas. Los otros dos estaban detrás, en los lugares que suelen ocupar la dolorosa y el Señor de la Columna y Azotes.
Junto a la dolorosa también había dos jarras de su paso de palio con claveles blancos dispuestos de forma bicónica y cuatro blandones dorados con cera blanca.
Al fondo, veíamos otras cuatro jarras del palio con las mismas flores antes descritas y un buen número de candeleros con cirios también blancos. Además, cada uno de los dos ángeles de Roldán situados detrás tenían seis candeleros ante sí, tres a cada lado.